Absurdo y contradictorio.
¿Se ha dado usted cuenta de los grandes avances científicos casi día a día y del resurgimiento creciente de la cultura humanista 1/?
A contrapunto valores como la lealtad y honestidad se extinguen, escasean sobremanera y en algunos sectores de nuestra nación mexicana brillan por su ausencia, siendo esta una pavorosa realidad.
Apenas hace una semana escuché y constaté como Carlos Kasuga Osaka un mexicano muy japonés en vivo y a todo color removió y acomodó por un rato las fibras más profundas de la conciencia de poco más de 3000 personas congregadas en el gimnasio de la UAT, con una conferencia magistral en la que retrató a todos los mexicanos “de pe a pa” con más nitidez que una tele LED 3D de última generación.
No se conformó con retratarnos cual somos y que lo ovacionáramos hasta el clímax como a Juan Gabriel en concierto en el Quinadom después de interpretar el noa noa. Sino que nos retó a ir de vacaciones a Tokio y dejar a propósito un billete de 100 dólares “olvidados” en la camisa para la lavandería del hotel, pagando doble contra sencillo si no por la tarde aparecía la camisa pulcramente lavada y planchada sobre la cama y con el billete de 100 dólares en la bolsa, porque si no es tuyo debe ser de alguien.
Para que le sigo, simplemente le digo a usted que nos ha dado una aporreada este señor “japomex” ; como el mismo lo dijo orgullosamente ensamblado en México que hasta en gracia nos cayó que nos dijera todas, pero todas nuestras verdades, flaquezas, mediocridades, negruras y miserias, no le faltó ni una sola al condenado… condenado a vivir entre nosotros.
Cuando habló del asunto alimentario fue demoledor al ilustrar mediante una analogía muy sencilla, preguntó a la concurrencia ¿la mascota de una casa a quien quiere? la respuesta coral y al unísono de la multitud fue: a quien le da de comer, y él preciso, ese es su amo.
Continuó diciendo que al terminar la segunda guerra mundial Japón quedó hecho polvo con las dos bombas atómicas, mas sin embargo hubo alguien (LA “CONASUPO” JAPONESA) que delante del pueblo levantando su mano y sosteniendo un grano de arroz entre sus dedos índice y pulgar les dijo, -voy a pagarles al triple del precio mundial cada kilo de arroz que cosechen y me vendan- y dijo, así sucedió, de tal suerte que los agricultores tuvieron dinero para comprar comida, ropa, electrodomésticos, autos, motocicletas, construir su casa y en general para adquirir bienes de consumo, RESULTADO se activó la industria y el empleo de la mano de obra, esto a su vez generó exportaciones y como consecuencia retorno de divisas.
Por favor saque usted sus conclusiones, pero para mí la palabra clave es LEALTAD y HONESTIDAD, pero en nuestro México real estas divisas las traemos por debajo de lo bajo de su precio en el piso de remates de la casa de valores, ya que nadie las quiere ni yo ni usted, menos los señores regidores, alcaldes, funcionarios públicos, ni soñando los señores diputados y senadores, nos da asquito como al gober de Jalisco.
Qué lindo se hunde nuestro país entre festejos bicentenarios y centenarios, hermosas bengalas y luces artificiales que precisamente proponen eso un país de ciencia ficción.
La mera verdad lo dudo mucho, pero quizá la vía de escape, la luz al final del túnel, lo sean los niños de preescolar y de primero y segundo de primaria a lo más. Solo faltaría que sus padres primero, sus madres enseguida y sus maestros también estén dispuestos hacer el cambio de rumbo. Lo dijo Kasuga y en este espacio ya se mencionó, por eso el diagnóstico está confirmado.
Lo busco la próxima.
1/ amor a nuestros semejantes
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