martes, 11 de enero de 2011

YO SOÑADOR...

YO SOÑADOR…

pero también la mayor parte del tiempo despierto y alerta.
Y precisamente eso es lo que ahora estoy haciendo, enviando un sueño pegado a una esperanza y a una alerta roja  a nuestro nuevo gobernador Egidio Torre Cantú que debe atenderse en dos direcciones importantísimas.
EDUCACIÓN PRIMARIA:
Excelente lo de la enseñanza del inglés, mediocre lo relativo a la computación y académico salvo honrosas excepciones y apocalíptico lo que me han confirmado varias personas inmersas en el ambiente educativo: DE CADA DIEZ NIÑOS TAMAULIPECOS en escuelas públicas DOS son niños cuidados porque provienen de padres responsables, TRES son niños que están totalmente fuera de órbita al igual que sus padres si es que los tienen viven en la dimensión desconocida y CINCO transitan en la mediocridad con mayor riesgo de caer al grupo de los tres.
Que quede claro los niños son víctimas inocentes y los únicos responsables son sus padres principalmente, sus maestros y el estado mexicano en ése orden.
Si bien es cierto que el Estado no puede enderezar entuertos es decir a padres de familia que están activamente produciendo tamaulipequitos de tercera, cuarta y quinta categoría también que quede claro que si hay voluntad política esto puede cambiar; muy a pesar de Elba Esther, diputados, senadores,  “funcionarios” que no funcionan, maestros y lo peor padres a un grado de volver a la fase de australopitecos con el debido respeto que me merecen estos simios y por aquello que dicen los antropólogos que tenían un cerebro al 35% de la especie humana.
La realidad es que se están “produciendo” por millares niños tamaulipecos de pésima calidad, pobres en conocimientos y en valores sociales y cívicos que al arribar a la adultez… por favor eche usted a volar su imaginación o mejor vea nuestro presente.
El remedio: la voluntad política, la voluntad del poder, no hay más. El método: ya está escrito,  sino esta escrito no costaría mucho escribirlo.
PRODUCCION AGROPECUARIA:
En término general de mediocre a mal, échele un ojo a los datos económicos del INEGI y para muestra basta cinco botones: HUEVO, POLLO, LECHE, CARNE DE RES y SORGO.
Dígame usted ¿quién no se almuerza un par de ricos huevos casi todos los días?, la mayoría, a excepción de los que le clavan el diente a las gorditas del Tigre, de la Especial o de doña Tota y eso sin perdonar la de huevito verde con chicharrón o ¿no?  Bueno pues en Tamaulipas se produce solo el 0.016% de esos huevos que nos ejecutamos cada mañana. Para que quede claro de las 2,299 millones de toneladas que se producen en México, en nuestro estado solo se producen 382 toneladas.
Si usted ha ido a un mercado municipal comprobará que por cada 6 pollerías hay una carnicería (lo de los pescados otro día lo platicamos) de manera que no se asuste si de repente nos empiezan a salir plumas. Comemos pollo a discreción: pollo rostizado, asado, a las brasas,  de las transnacionales, en caldo, etc. Pues mal porque de cada kilo de pollo que nos comemos los tamaulipecos se producen solo 24.7 gramos en Tamaulipas.
Si de leche de vaca se trata; bueno la verdad tomamos leche que no es leche, es “fórmula láctea”, pero bueno hablando de leche real bautizada y todo, en nuestro estado se produce 0.285% de la que se produce en el país, diantre, ni al medio por ciento llegamos y eso que en nuestro México lindo y querido estamos tronados en este renglón.
Poco falta para se repita la anécdota aquella de la reina y su pobre pueblo, pero ahora personificado en un funcionario que diría más o menos así: “–-señor, señor el pueblo se queja de que no tiene frijoles que comer, respondiendo ––pues que coman carne y que no estén chin…” el caso es que en Tamaulipas se produce el 3.3% (nada) de las 1,667,139 toneladas de carne de bovino que se produce en el país.
Sorgo, excelente,  muy bien, hurra, viva, Tamaulipas produce el 37% de la producción nacional, de temporalito y todo pero en promedio son 2,747 kg/ha, no está mal, no está mal. Lo que sí está muy mal es que a nuestros excelentes agricultores sorgueros no les hayan enseñado los expertos funcionarios financieros del gobierno del estado agregarle valor a su cosecha. Dirán “–hay que weva, ¿transformar el sorgo en alimento balanceado? ¿Agroindustria? ¿Naves para cría de pollos? ¿Rastro para pollos? ¿Producir huevo de plato?  ¿Ganado estabulado? ¿Empacadora de carne? ¿Transformar la leche? uf, uf y recontra uf –-cuesta mucho trabajo, mejor que sigan así, medio bien, medio jodidos, total yo estoy a toda madre”.
Que quede también bien claro, si el campesino productor agropecuario tiene dinero, comprará comida, ropa, zapatos, electrodomésticos, autos, camionetas, tractores, casas, seguros,  joyas, saldrá de vacaciones, sus hijos estudiarán en buenos colegios y ese dinero servirá para que el industrial produzca bienes de consumo, dé empleos y EXPORTE  ¡¡Caramba!! ¿Tan difícil es entender esto?
La seguridad se puede restablecer con un pueblo educado, ocupado en sus labores y feliz,  porque los tamaulipecos somos gente noble.
La esperanza es el sueño del hombre despierto. Aristóteles.