martes, 5 de octubre de 2010

Mala leche

Estaba haciendo una supervisión para Deter Saneamiento en la planta de Carnation Clavel Querétaro cuando mi guía me llevó cuando menos lo esperaba ante una verdadera montaña de costales colocados junto a enormes silos especie de depósitos mezcladores  a modo de gigantes licuadoras;  mi reacción a “bote pronto” fue preguntar y esto ¿qué es?; extrañado por mi indiscreción solo alcanzó a mascullar entre dientes… -son complementos-.
Muchos años antes,  mi amigo y compañero de secundaria  Benítez hijo del gerente de una pasteurizadora aquí en Tampico me platicaba a manera de cotorreo, broma y de entérate de la noticia lo siguiente: la leche se recolecta en los ranchos en pipas y viene con pelos, sangre, pus,  agua, tierra, pastura, etc.,  en el proceso de pasteurización se obtiene primero crema, nata, mantequilla,  quedando un suero al que se le agrega leche en polvo, se enfría y hecha la mezcla  eso es lo que te tomas”.
Seguramente que usted,  igual que yo, en algún momento se ha preguntado ¿qué es realmente lo que está bebiendo mi familia en el desayuno  y en la merienda,  que acompaña quizá de hojuelas de maíz y de rico panecito?  Pues le tengo malas noticias, déjeme decirle que la mayoría de las veces se trata de alimento fabricado a partir de componentes de la leche y por lo tanto se trata de “leches que no son leche” empacadas en envases con imágenes alusivas a vacas con lo cual se engaña al consumidor que desea comprar leche.
Pero mire, si usted y yo nos dejamos engañar tomando gato por liebre, es nuestra bronca,  la verdad ya estamos grandecitos para saber lo que hacemos, sin menoscabo que el engaño que nos hacen es un artimaña con fines fraudulentos  y  no eximo de culpa a nadie.
Pero,  -¿sabe qué?-  Realmente la leche mala proviene de nuestro gobierno que desde hace muchos años atrás desalienta con toda la negra intensión la producción lechera al favorecer la importación de leche en polvo, beneficiando a grandes importadores y tronando día a día a los pequeños productores lecheros que mal venden su producción y si acaso muy pocos  haciendo un gran esfuerzo la transforman en queso y crema.
La ecuación es simple;  a mayor importación de leche, el precio baja y como consecuencia menor ingreso a los productores.
Lo que le cuento no es ciencia ficción, dele un vistazo al reporte 2009 publicado por el INEGI sobre la Balanza Comercial de México,  ahí podrá ver que en los últimos cuatro años se ha importado leche por 3,064.7 millones de dólares. Y por si usted no lo sabe nuestro país es el principal importador de leche en mundo; tan solo en el 2001 se importaron 190,000 toneladas de leche en polvo (datos del Banxico- FIRA) y ¿sabe usted que país es el principal proveedor de leche de México?... así es, acertó, son los Estados Unidos,  y por si fuera poco también Argentina y Uruguay, los que menciono por ser de nuestros iguales.
No lo voy a llevar a sesudos análisis de productividad, prácticas desleales, subsidios, dumping, comercialización, programas de fomento, etc.  Solamente le quiero decir que un campesino amolado reflejará esa condición en mayor o menor grado al citadino.  En tanto que los favoritos del sistema siguen amasando la renta nacional tasada a muy alto costo social, y las sociedades de otras naciones disfrutando de los buenos tratos hechos por sus líderes con nuestros sinvergüenzas adalides.
Lo busco la próxima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario