martes, 5 de octubre de 2010

Si ves los pies de tu vecino mojar, pon los tuyos...


en lo firme.
Que la lengua se me haga chicharrón, y que los marcianos que nos “cuidan” de que no nos azoten los ciclones se burlen de mí, no importa, pero la verdad nadie me quita de la cabeza que lo que sucedió puede volver a ocurrir.
Tengo muy presente la ocasión cuando Don Guillermo Meza me contó lo que vio y vivió en aquellos aciagos días de septiembre-octubre de 1955 a causa del ciclón Hilda y la terrible inundación que sufrió nuestra región. 
Déjeme decirle que el señor Meza fue por más de cuarenta años controlador del tráfico de buques de altura en el Río Pánuco a cargo de Capitanes expertos en conducir  las grandes embarcaciones a través del canal de navegación de este caudaloso río.   
Sin exagerar, el testimonio de Don Guillermo es escalofriante cuando me platicó que el embravecido Pánuco llevaba en su furioso caudal a personas encaramadas en sus casitas de madera pidiendo a gritos auxilio ante la inminente salida a mar abierto.  La creciente del río y de sus confluentes no respetó nada a su paso y lo mismo arrancó humildes y endebles viviendas que grandes árboles y ganado de todo tipo para irlo a depositar a las aguas abiertas del Golfo de México.
Y mientras esto sucedía en el Pánuco y el Tamesí la inundación fue cubriendo hasta desaparecer a pueblos y rancherías de la Huasteca y por supuesto amplias zonas de Tampico, Madero y Altamira. Lo demás usted ya lo sabe o si no seguro lo supone;  cuantiosas pérdidas económicas y lo peor pérdida de muchas vidas humanas.
Las  imágenes que vemos hoy en la TV nos muestran  amargura, desesperanza e incertidumbre de los habitantes de Valle de Chalco,  el Arenal, DF y Angangueo,  por los daños sufridos a causa de aguas crecidas y fuera de control por lluvias atípicas. Creo que estos hechos nos deben poner sobre aviso y hacer algo, o mejor dicho hacer muchas cosas,  pero ya.
El plan DN-III de la SEDENA,  Protección Civil (FONDENES y FOPREDENES),  Refugios municipales y reuniones como la que tuvieron Ebrard, Peña Nieto y Gómez Mont, son reacciones ante hechos consumados, “buscan” resolver, cuando me parece debieron prever.
Las pérdidas económicas,  significan muchos años de esfuerzo y trabajo de mexicanos como usted y como yo, mexicanos de a pié.  Trabajo que se han ido a la basura de un día para otro como es el caso de nuestros hermanos vecinos.
Y lo más patético, ¿sabía usted que de $9,890 millones de pesos autorizados al FONDEN, únicamente se destinó un exiguo 15% para reconstruir viviendas del 2007 al 2009?; que por cierto cómo me gustaría saber que éstos recursos llegaron a los afectados, y como dijo mi tío, sin en cambio cheque usted lo que se chupó la SCT y la CONAGUA, estos amigos sí que saben gastar, he.     
Volviendo a nuestro Tamaulipas real, ¿nos ocurrirá a nosotros lo mismo? ojalá no.  Me gusta la idea del DF  de un seguro para proteger los daños patrimoniales, porque finalmente el que gobierna es el administrador de la ciudad y como tal debe cuidar a los que en ella viven.

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